24 jun. 2014

Tesoros rescatados para una casa en Odense


 El secreto para conseguir una casa vivida, un hogar con sabor a propio, un espacio único, es la combinación de diferentes piezas en el mobiliario y en la decoración. Por ello, suelen resultar tan atractivas a la vista las casas donde conviven, con igual importancia, piezas rescatadas de los mercados de pulgas con clásicas del diseño y algunos elementos de marcas low cost.
 Como ejemplo de esta estética o esta filosofía de vida, os muestro esta pequeña casa situada en el centro de Odense, Dinamarca. En ella, la joven pareja propietaria ha sabido combinar algunas partes originales de la estructura de la vivienda con numerosas obras de arte, así como piezas clásicas del diseño con auténticos tesoros rescatados de los mercados de pulgas. De este modo, podemos encontrar en el comedor la mesa diseñada por el matrimonio Eames, las sillas de Erik Jogensen y los carteles de Peter Bonde, que contrarrestan con la mesa y la maleta de la entrada, procedentes de uno de los mercadillos que visitaron en un  viaje. El baño es otro gran ejemplo de esta filosofía, en él se han mantenido las vigas originales que conviven con el impresionante mosaico de cristales italianos, también rescatados de un mercadillo berlinés, junto con el espejo y las lámparas de diseño. Destaca la lámpara de techo firmada por Arne Jacobsen, situada a modo de ojo de buey sobre la puerta. Por último, en el dormitorio vemos repetido el mismo patrón de elementos, un cabecero al que se le ha dado una nueva oportunidad, tan sólo con una nueva capa de pintura, una mesilla low cost y un pequeño bodegón de jarroncitos vintage sobre ella.
 Una forma de entender el interiorismo que cada vez tiene más adeptos, un modo de vida en el que lo bello, lo auténtico puede encontrarse en cualquier hogar indepedientemente de su valor económico.








Imágenes Femina








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