1 abr. 2014

Una casa pop-up store


 Cuando amas las antigüedades, corres el riesgo de transformar tu casa en un pequeño mercado de pulgas o, directamente almacenar todo en una sola habitación a la espera de encontrar un sitio perfecto para cada cosa. La otra solución es hacer de ello tu forma de vida, tu trabajo, como ha resuelto la noruega Nina Banggren y su marido Didier. Almacenan sus hallazgos, descubiertos en Francia, en su casa de Grunerlokka, Oslo, y regularmente abren sus puertas para la venta; un modo de actuación con reminiscencias a los pop-up stores, tiendas que venden un tipo específico de producto en unos pocos días.

 El interior de su hogar está en constante evolución. La decoración es sencilla y los únicos elementos fijos son la cocina y un profundo sofá. Todo lo demás es reemplazable.  Al principio, sus clientes eran principalmente amigos y conocidos, donde se combinaban los negocios con una taza de café. Poco a poco, la pareja fue organizando los días regulares de ventas y los clientes fueron llegando de todas partes; hoy Nina y Didier exhiben muchos de  sus productos en su Web, en su página de Facebook, e incluso en Instagram.

















Fotografia: Mona Gundersen
Fuente: klikk.no



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